▸ Servicio · 30 min
El lavado de motor remueve la grasa, el polvo, el aceite y las hojas que se acumulan en el vano del motor con el uso. Esa suciedad no es solo estética: retiene calor, puede tapar el ventilador o el radiador y dificulta detectar pérdidas de aceite, refrigerante o líquido de frenos. Lo hacemos con técnica de taller: primero protegemos las zonas sensibles (caja de fusibles, alternador, conexiones eléctricas y la toma de admisión), aplicamos un desengrasante específico para motor, dejamos que actúe, cepillamos las zonas más cargadas y enjuagamos con agua a baja presión sin apuntar directamente a sensores ni conectores. Después secamos el compartimento y acondicionamos los plásticos para que queden con buen aspecto. Un motor limpio mantiene mejor su temperatura de trabajo, facilita cualquier diagnóstico mecánico y suma valor de reventa: es lo primero que mira un comprador cuando abre el capó.
Lavar el motor con técnica adecuada es seguro en autos modernos. Lo riesgoso es hacerlo con hidrolavadora a alta presión apuntando directo a sensores, conectores o la central electrónica, o mojar el motor en caliente. Nosotros trabajamos con el motor a temperatura segura, protegemos lo que hay que proteger y usamos presión controlada. No es un servicio para hacer todas las semanas: con una limpieza cada varios meses alcanza para mantener el vano prolijo y funcional.
Reservar turno →Sí, cuando se hace con técnica adecuada. Protegemos la caja de fusibles, el alternador, los sensores y las conexiones antes de aplicar agua, usamos desengrasante específico y enjuagamos a baja presión sin apuntar a componentes eléctricos. Lo riesgoso es hacerlo en casa con hidrolavadora a alta presión apuntando directo a la electrónica.
Para un auto de uso normal, cada 6 a 12 meses o cuando el vano se ve visiblemente sucio. No es un servicio semanal: con mantenerlo limpio un par de veces al año alcanza para que conserve buena temperatura de trabajo y sea fácil detectar pérdidas.
No, si se hace bien. Justamente por eso cubrimos las zonas sensibles antes de mojar y usamos presión controlada. El objetivo es que el agua nunca entre en contacto directo a presión con la central electrónica ni con los conectores.
Sí. Secamos el compartimento antes de entregarlo. En algún caso aislado, si entró humedad a una zona puntual, puede aparecer un testigo momentáneo que se normaliza al secarse; por eso trabajamos con cuidado para evitarlo.
Mucho. El vano del motor es lo primero que revisa un comprador o un mecánico en una inspección de compra. Un motor limpio transmite que el auto fue cuidado y facilita ver el estado real de las piezas.
Sí, podés reservar el lavado de motor junto con el lavado completo en el mismo turno. Muchos clientes lo suman al combo con el lavado de chasis para dejar el auto impecable por dentro, por fuera y en los bajos.
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